Desarrollo Personal

Rigidez mental y las creencias limitantes

¿Crees que no puedes empezar a estudiar una carrera profesional por qué ya tienes hijos o eres una persona mayor? ¿Qué no eres buena para las matemáticas porque eres mujer? ¿Sientes que no eres creativa porque siempre ha sido igual? ¿No eres buena o bueno con la tecnología? ¿Sientes que eres muy joven para empezar un emprendimiento?

La sociedad nos impone muchas creencias, porque es una forma de programarnos y que sigamos patrones impuestos. Lo cual no es malo, porque vivimos en comunidad y debemos aprender a relacionarnos con los demás. Pero hay muchas cosas, que la sociedad impone pero que a la larga son perjudiciales para nuestro desarrollo. Por ejemplo, el estudiar una carrera técnica o universitaria porque es la única manera de que salgas adelante y que trabajes como un empleado por muchos años en alguna empresa. Por supuesto que estudiar siempre es una muy buena opción, y es lo que deberíamos hacer todos los días, aprender algo nuevo, pero no significa que deba ser necesariamente en una Universidad.

O por el contrario, no estudiar porque ya eres una persona muy mayor y sientes que no vas a poder aprender. Estos ejemplos son creencias limitantes, que vienen de una sociedad que nos impone una estructura, de estudiar (siendo jóvenes), trabajar, casarse (o tener pareja) y tener hijos. Que tampoco está mal, por supuesto, pero que debemos cuestionarnos si es lo que realmente queremos hacer o ser.

Esta rigidez de pensamiento nos atora en nuestro camino, en nuestro desarrollo como personas. Nos autoimponemos obstáculos sin siquiera darnos cuenta, porque no hacemos el trabajo de cuestionar estas creencias, y nadie nos ha dicho que podemos hacerlo.

La rigidez mental es por supuesto lo contrario a la flexibilidad mental. Esta rigidez nace de las creencias limitantes que las llevamos mucho tiempo con nosotros, pero no nos damos cuenta hasta que nos hacemos conscientes.

¿Pero cómo nos hacemos conscientes que llevamos estas creencias limitantes con nosotros durante tanto tiempo?

En la infancia y la adolescencia es dónde adquirimos todas estas creencias, ya sea por nuestros progenitores, por nuestra familia, por nuestra sociedad, por nuestra escuela y con las personas que pasamos la mayor parte del tiempo, en definitiva nuestro entorno más cercano.

No es fácil reconocer que estamos siendo rígidos. O si lo llegamos a reconocer, nos asusta, nos da miedo salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos a desafiar nuestras creencias más limitantes y lo que dirán los demás.

Como digo en el párrafo anterior no es tan fácil darse cuenta, pero lo que debemos hacer, y con mucha frecuencia ojalá, es cuestionarse, preguntarse por qué creo lo que creo, de dónde viene, cuándo lo aprendí, quién lo decía. Averigua qué ejemplos rompen con esa creencia, quizás escuchaste o conociste que alguien estudió después de tener hijos. Que alguien está aprendiendo ballet a los 50 años. Hay muchos ejemplos que podemos encontrar y que nos harán cuestionarnos todo lo que nos dijeron que no se podía hacer.

Algunos ejemplos de creencias limitantes que quizás aprendiste y repites.

  • Eres muy menor para hacer eso
  • Eres muy mayor para estudiar una carrera
  • Si no estudiaste en la Universidad entonces no podrás surgir, te conformarás con un trabajo poco remunerado
  • Si naciste pobre, pobre te quedarás y te toca trabajar mucho
  • Tienes que trabajar muy duro siempre o nunca surgirás
  • Siempre he sido enfermizo
  • Siempre he sido igual, nunca cambiaré
  • Soy mala para leer
  • Las mujeres son malas con los números
  • El hombre es aquel que debe proveer
  • Un cuerpo grande no puede ser ágil
  • No puedo hacer un deporte porque estoy viejo
  • No puedo levantar pesas porque soy mayor
  • Imposible volverte millonaria porque naciste pobre
  • No eres un genio, por lo que nunca podrás hacer dinero
  • Aquella persona tuvo suerte por eso le fue bien, contrario a mí que no tengo suerte
  • Debes tener hijos para que te cuiden
  • Tienes que casarte porque así debe ser
  • Ese trabajo no es para mujeres
  • Soy malo para hacer ejercicio
  • Y muchas más….

Cómo descubrir y cambiar nuestras creencias limitantes que nos llevan a la rigidez mental

1.- De la lista anterior, con cuál creencia te identificas, cuál llevas contigo desde tu infancia y la repites.

Ahora, cuestiónala, ¿de dónde viene?¿por qué crees que es así? encuentra una razón de peso, no te digas por que siempre ha sido así, eso no vale. Encuentra algo que te demuestre lo contrario a tu creencia, averigua por internet algún caso que refute tu creencia.

2.- Investiga y lee acerca de personas que han hecho cosas que tu creías que eran imposibles, porque así te enseñaron, por ejemplo, personas que han iniciado una emprendimientos después de 50, 60 o más años. El ejemplo que vemos en otras personas puede ser un muy bien aliciente para romper con estas creencias.

3.- Flexibiliza tu forma de pensar, sé creativa al momento de buscar otras respuestas a aquello que crees que es así porque siempre lo escuchaste.

4.- Meditar es un muy buen recurso para romper con esas creencias limitantes. Puedes encontrar en YouTube un sinfín de «meditaciones para cambiar creencias limitantes», ve a elegir la tuya.

5.- Escribe acerca de alguna creencia en específico, lo que piensas al respecto, lo que sientes alrededor de esa creencia. De dónde viene esa creencia. Por ejemplo, no soy buena para las matemáticas. ¿Por qué dices eso?, quizás no tuviste un buen profesor de matemáticas en tus primeros años, quizás en tu casa te decían que eras mala porque tenías malas notas, a lo mejor tu mamá te decía «eres igual a mí, yo tampoco era buena», etc. Ahora cómo crees puedes romperla, haz una frase contraria a esa creencia.

Las creencias limitantes las podemos mantener si queremos, tenemos libre albedrío.

Pero si te sientes incómodo, si algo estás queriendo cambiar, es bueno cuestionarse. Muchas veces no queremos superar estas creencias limitantes porque le tenemos miedo al riesgo, a la incertidumbre, a lo que puede pasar, al qué dirá el resto. Es normal no saber muy bien qué puede suceder y tener miedo, es parte del proceso de superación personal y crecimiento personal.

Cómo decía mi padre, «el que no arriesga no cruza el río». Siempre existirá un riesgo, en todo orden de cosas. Pero algunas veces es mejor arriesgarse, errar, y volver a intentarlo, que quedarse en una vida que no te termina de satisfacer.

¡Gracias por pasarte por acá!

Y tú?, cuéntame en los comentarios ¿Cuáles son las creencias limitantes con las que te identificas?

Ayúdame compartiendo este post a alguien que le pueda servir ésta información.

Te dejo un post que te ayudará a vivir este proceso de cambio de creencias limitantes. La incomodidad como un SuperPoder

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