Escritos Yoya

Experiencia de estudiar inglés en Manchester por dos meses, SEGUNDA PARTE

Aquí te contaré la segunda parte de ésta fantástica experiencia de estudiar inglés en Manchester, que me lancé a vivir, luego de terminar un trabajo desgastante mental y físicamente.

Si no has leído la primera parte, te la dejo por acá para que la visites.

Inicio de la aventura

Tenía todo organizado, una amiga me llevaría amablemente al aeropuerto con mis maletas (no era poco el equipaje que digamos). Todo bien hasta que la amiga se va y hay que sobrevivir sola.

Como te conté en la primera parte, viajé en épocas festivas de fin de año. Por lo que en América del sur, todo el mundo quiere viajar y especialmente en estas fechas, que son ideales para hacer paseos de curso a cualquier lado, por lo que el aeropuerto está lleno de pre-adolescentes y adolescentes que adolecen de muchas cosas a esa edad.

La línea aérea en que viajé fue Airfrance, primera vez que viajaba con ellos y resultó ser una muy grata experiencia, te la recomiendo. Si tienes alguna consulta o problema lo tratan de resolver de cualquier manera.

Al realizar el chequeo te preguntan qué tipo de comida deseas, ya sea vegetariana, vegana o alguna solicitud especial. Con esto a favor, tenía muy buenas expectativas con el viaje, aunque fuese largo. Otro dato es que la tripulación habla en francés, inglés y español (cuando se acuerdan). 

El primer tramo del viaje no resultó tan extenso. Viajaba desde Santiago de Chile a París. El aeropuerto Charles de Gaulle es gigante, pero no pude ver casi nada, debía estar atenta a la salida del siguiente vuelo que me llevaría a mi destino final, Manchester.

Arribo a Manchester y recepción de familia anfitriona

La llegada a Manchester no fue nada traumática como me imaginaba que podría ser. Difícilmente alguien hablaba español, por no decir nada, y eso fue lo mejor del lugar, mis primeros pasos para practicar inglés.

Apenas llegas, debes tratar de comunicarte de la mejor manera. Al bajar del avión debes pasar por control migratorio y es aquí donde tienes que mostrar toda la documentación que llevas justificando que vas a estudiar inglés en una escuela en Manchester.

La llegada a la familia fue muy agradable y superó todas las expectativas que tenía. La dueña de la casa era una sola persona, Zahara, una profesora de la Universidad de Manchester, y que regularmente era visitada por su madre para ayudarla con los quehaceres de la casa.

Recomendación: Antes de partir, la escuela te indica el nombre de la persona y la dirección de la familia que te va a recibir. Por lo cual, lo ideal y lo que hice, fue revisar la dirección por Google maps y Street view, para así darme una idea más detallada del sector y alrededores.

La otra estudiante que vivía allí, era una chica japonesa muy cariñosa y amable, que se esforzaba por darse a entender como sea (estaba aprendiendo Inglés desde cero).

Al segundo día, como si estuviera entrando al colegio por primera vez, Zahara me acompañó caminando a la escuela de EF.

Cuando llegas te mandan a la cafetería del lugar donde esperas que alguien se acerque y te entreviste, luego te llevan a conocer algunos lugares cerca para ubicarnos. Nos separan en grupos, nos hacen una especie de juego, luego nos llevan a un pub donde nos pasan nuestras clases y horarios.

Hay estudiantes de todo el mundo. La escuela refleja lo que es Manchester, una ciudad multicultural, lo cual la hace muy atractiva y amigable la mayor parte del tiempo.

Continuando con la travesía

Te contaré lo que me llamó más la atención y lo abierta que uno debe ser cuando llega a convivir con personas de distintas culturas.

Se tenían un par de reglas básicas que seguir en la casa, que no eran para nada de otro mundo:

  1. Lo primero es dejar los zapatos en la entrada de la casa, sólo podíamos andar con pantuflas al interior. Creo que el motivo principal era religioso. Pero debo confesar que una vez estando muy apurada, porque tuve que regresarme a buscar algo, entré con zapatos (no había nadie en la casa eso si, menos mal)
  2. Lo segundo era el reciclaje, pero eso no era sólo una exigencia de la casa, era una exigencia del barrio. Desconozco si fuera a nivel nacional, pero todas las casas tenían los mismos tachos de basura, que se diferenciaban por color para los distintos tipos de desechos.

Cómo debes saber, en Reino Unido se maneja a la izquierda, y fue una de las cosas más estresantes a las que tuve que acostumbrarme. Y no era porque tuviera que manejar, sino para cruzar las calles porque debía mirar a ambos lados.

Por otro lado, como llegué en invierno, los días eran sumamente cortos. Se oscurecía a las 4 pm más o menos, y eso era super raro al principio para mi cuerpo, porque cuando estaba atardeciendo sentía que ya era hora de dormir, finalmente me acostumbré.

Los siguientes dos meses los pasé entre conocer la ciudad y aprovechar de hacer algunos viajes. Visité ciudades relativamente cercanas como Liverpool, Chester, Leed, dos ciudades pequeñas de Gales, Londres y un fin de semana a Edimburgo. Casi todos los viajes los hice por tren, exceptuando la visita a Gales, que la hice por carretera, ya que era un viaje organizado por la escuela.

Conclusión de la experiencia de estudiar inglés en Manchester

En cuanto al curso que tomé, era un curso intensivo de inglés para adultos. Por lo que no tenía la facilidad y el tiempo para poder viajar por más días, aunque se podía hacer si se quería, pero siendo bajo la responsabilidad de cada uno.

Como el fin era aprender, trataba de pasear mucho por la ciudad para tener el feedback de conversar y escuchar el inglés rutinario. Y en la escuela, aunque nos encontráramos con hispanoparlantes, nos esforzábamos por comunicarnos sólo en inglés.

El acento inglés de los habitantes de Manchester es el mancuniano, el cual resulta ser bien particular y difícil de entender. Yo juraba que mi inglés era bueno hasta que llegué a Manchester, pero con el paso de los días y la practica uno va agudizando el oído.

La experiencia en general fue bastante buena. Puedo decir que viajar para estudiar inglés en Manchester, valió la pena.

Recomendación: Te diría que si vas a invertir sólo por un par de meses, ojalá tuvieras un nivel de inglés intermedio para que fuera provechoso todo el aprendizaje y no sientas que no avanzaste. 

En cuanto a mi decisión de elegir vivir con una familia esos meses, fue lo mejor. Por un lado, porque llegué a una casa donde me hicieron sentir muy a gusto, y sin ningún tipo de restricción en horario y esas cosas, todo lo contrario. Y por otro, porque tenía más oportunidades de hablar en inglés con ellas.

Lamentablemente no todas las experiencias que escuché fueron positivas, hubo estudiantes que tuvieron que cambiarse de familia por no sentirse cómodos. Es por eso que mi recomendación es averiguar bien y ojalá tener algún tipo de contacto previo con la familia anfitriona.

No sólo es una oportunidad para aprender y practicar inglés, sino también, una gran oportunidad de conocer gente de distintos países, distintos idiomas nativos, distintas culturas, que lo hace una experiencia muy enriquecedora. Y que también, te permite salir de tu burbuja y ver más allá de lo que uno está acostumbrado. De tener la mente mucho más abierta, y hacerse sus propias opiniones.

Realmente recomendado si decides tener una aventura de éste tipo. Espero te atrevas, y la vivas.

Estación de Metro
Calles del centro de Manchester
Calles del centro de Manchester
Mercado Navideño
Gallery of costume, Colección Christian Dior 1905-1957
En la galería
Metro de Liverpool
Museo de Liverpool
Mueso de Liverpool
The Cavern Club
Paseando por Chester
Paseando por Chester
Highlands, Escocia
Highlands, Escocia

Gracias por leer! 😉

¡Te invito a compartirlo!

Autor

hola@elblogdeyoya.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.